Estas ideas no salieron de una oficina.
Salieron de esos días en los que dices “vamos a hacer una birra”; de ese día de vacaciones en el que tu mente se relaja, observa y detecta un insight brutal; de esos momentos con amigas, tirando ideas al aire; de esos días en los que piensas “me merezco una pizza” y acabas escribiendo en el portátil.
Algunos de esos momentos forman parte del proceso creativo de estos proyectos. Porque es verdad lo que dicen: la inspiración viene cuando le da la santa gana. Y a veces, ni te avisa, ni te llama…
Salieron de esos días en los que dices “vamos a hacer una birra”; de ese día de vacaciones en el que tu mente se relaja, observa y detecta un insight brutal; de esos momentos con amigas, tirando ideas al aire; de esos días en los que piensas “me merezco una pizza” y acabas escribiendo en el portátil.
Algunos de esos momentos forman parte del proceso creativo de estos proyectos. Porque es verdad lo que dicen: la inspiración viene cuando le da la santa gana. Y a veces, ni te avisa, ni te llama…
¡OÍDO... COCINA!