Mi prima de 13 años me dio una lección estas Navidades: no perder nunca la curiosidad, ni siquiera por cosas que a ti te pueden parecer insignificantes…
Abrió su regalo de Papá Noel: el álbum No Cute Anymore de ILLIT. Lo cogí, lo miré… y pensé: WHAAAAT. El packaging me encantó. No era solo un disco, era una experiencia. Y ahí pensé: igual el problema no es que “esto no es para mí”, sino que no lo estoy mirando bien.
Así que decidí hacer justo eso: mirar cómo se construyen los idols desde dentro. No solo la música, sino todo lo que la rodea. Porque aquí no va solo de canciones. Va de concepto, narrativa y conexión.
El K-pop no es solo un estilo. Es un mix donde cabe el hip hop, el rock, la electrónica… sí, hay sitio para todos los gustos.
Y luego está una de sus grandes particularidades: aquí no hay “cantantes”, hay idols. Personas que han pasado por años de entrenamiento dentro de empresas de entretenimiento antes incluso de debutar. Canto, baile, imagen, actitud, narrativa. Todo trabajado al milímetro. ¿Producto? Sí, tal cual. Pero un producto diseñado con una estrategia brutal detrás.
El ciclo de promoción del K-pop: aquí no se improvisa nada.
Entramos en materia. En lo que nos gusta de verdad. Marketing del bueno. Antes de meternos a fondo, hay algo clave que tienes que saber: en el K-pop todo gira alrededor de acercar al idol al fan. El vínculo, la interacción directa, la sensación de “me ve, me habla, me conoce” no es un extra, es el centro de la estrategia. Y ahora sí. Vas a entender por qué.
Anuncio de comeback (o debut).
Es cuando se comunica la salida de una nueva canción o álbum. A veces no es solo música nueva, es una nueva era, un cambio de concepto, de estética, de relato. Dato importante (sin presión, ¿eh?): lo habitual es que pasen entre seis y ocho meses entre un comeback y otro. Vamos, que casi no te da tiempo a disfrutar de lo que acabas de lanzar cuando ya estás metido en el siguiente.
📌 El plan de contenido está milimétricamente calculado. Primero, cuenta atrás; después, se revela la nueva canción del álbum. A los pocos días, arranca la preventa de discos físicos, y aquí viene lo bueno: cada disco trae un “pob”, un regalo exclusivo solo para los que compran en ese periodo, normalmente una photocard. Y sí… la gente se vuelve loca comprando.
Los teasers en el centro de la estrategia.
Los teasers giran en torno a un objetivo claro: generar expectación, o como todos decimos, crear hype. Para conseguirlo, se diseña un calendario súper estratégico: cada dos o tres días, durante un mes entero, se van soltando nuevos elementos relacionados con el disco.
Normalmente se dividen en tres fases:
Primer avance: concepto general del álbum + fotos individuales de cada idol.
Segundo avance: videoclips cortos de unos 20 segundos que enseñan detalles y las vibras del proyecto.
Tercer avance: un vistazo completo al álbum, cerrando el hype y preparando la preventa.
Llegó la hora: el drop es real!
Antes del lanzamiento oficial, las empresas empiezan a soltar elementos del álbum físico, como el concepto visual que incluye el photobook. Aquí entra en juego el famoso lucky draw: unas photocards especiales que solo puedes conseguir comprando el álbum en tiendas físicas seleccionadas de Corea del Sur.
El método es fácil: cada álbum equivale a un ticket, que luego introduces en una máquina expendedora. Esta te entrega una photocard aleatoria, creando ese toque de sorpresa y coleccionismo que vuelve locos a los fans.
Promoción en medios clave.
Para cerrar el ciclo de promoción, los fans tienen la oportunidad de conocer de cerca a sus idols en los fansigns, eventos organizados por las productoras donde los artistas firman álbumes, responden preguntas rápidas y pasan tiempo con sus seguidores.
Hay dos formas de participar: la más común es la lotería, comprando el álbum en tiendas específicas durante un período limitado; cada álbum incluye un ticket, y muchos fans organizan compras grupales para aumentar sus oportunidades. La otra es el “First come, first served”, donde los primeros 100‑150 compradores garantizan su entrada, normalmente usado por grupos debutantes o solistas.
En resumen, los fansigns no solo cierran la promoción, sino que crean conexión directa y memorable entre idols y fans, reforzando lealtad y hype alrededor del álbum.
🤝 Esto ya se nos ha ido de las manos, así que en la siguiente entrada nos metemos de lleno en el storytelling, los conceptos y toda la simbología que hay detrás.
