¿Y si paso más de 24 horas seguidas pintando una a una las portadas de mi disco? ¿Que no? ¡Sujétame el cubata!
Rilès, compositor y productor bastante conocido (aunque yo no tenía ni idea hasta ahora), ha hecho una de las campañas más curiosas que he visto últimamente. Un hombre metido en una especie de jaula de cristal, rodeado de gente que lo observaba mientras marcaba su mano roja una y otra vez sobre lienzos en blanco. Y claro, pensé: ¿pero esto qué es? ¿Un experimento social? ¿Una campaña de concienciación? Pues no. Es marketing del bueno.

Rilès challenged himself to handpaint each cover of his new album « THE 25th HOUR »
📌 Esto es marketing creativo en modo guerrilla, nada de campañas corporativas tradicionales:
La mano roja lo parte: un gesto simple (sumergir la mano en tinta roja y estampar cada portada) se convierte en un símbolo potente del álbum. Es reconocible, memorable y hace que la gente se quede mirando el contenido en medio del scroll infinito.
El curro que hay detrás vende por sí solo: pintar miles de copias durante más de 24 horas seguidas no es solo un dato loco, es storytelling puro. La gente comparte la historia, comenta y se engancha sin que haga falta gastarse un dineral en publicidad.
Autenticidad que engancha: cada portada es única, hecha a mano, y eso conecta de verdad. Los fans publican fotos, hablan del gesto y crean ruido real alrededor del álbum. Esto es lo que hace que una acción pequeña se vuelva gigante en redes.
Trendy y efectiva: cocreación, micro-experiencias, contenido visual potente… Rilès lo hace todo sin anunciarlo como “estrategia de marketing”. Y funciona: visibilidad, notoriedad y conexión emocional, todo al mismo tiempo.
Y después de ver esta acción (me apareció por TikTok), me puse a mirar otras cosas que ha hecho Rilès… y simplemente, top. Cada lanzamiento tiene su toque creativo, siempre buscando sorprender y conectar de verdad con la gente.
