barcelona tiene nombre de mujer
En Barcelona, solo 390 calles llevan el nombre de una mujer. Menos del 8% del total.
Es un reflejo claro de cómo la historia y la ciudad siguen invisibilizando a las mujeres. Y no hablamos solo de números: se trata de presencia, de reconocimiento, de que la ciudad cuente nuestra historia completa. Porque la igualdad no solo se lucha en leyes o estadísticas, también se ve en las calles que recorremos cada día.
El verdadero reto era hacer que la gente conociera este dato y lo sintiera.
No bastaba con mostrar un porcentaje: había que transformar la estadística en algo que sorprendiera, incomodara y conectara emocionalmente con quienes recorren la ciudad todos los días.
La idea fue acercar el dato a las personas de forma creativa y cercana.
Hicimos pasteles personalizados y se los entregamos a mujeres que consideramos que merecían tener una calle con su nombre. Cada pastel llevaba el mensaje de que solo 390 calles de Barcelona homenajean a mujeres, y que es momento de cambiarlo.
Con esta acción buscamos emocionar, generar conversación y dar visibilidad a un problema que muchas veces pasa desapercibido. Que el dato dejara de ser abstracto y se convirtiera en algo real, humano y celebrable.
El objetivo era claro:
- Dar a conocer el dato de forma tangible y memorable.
- Conectar emocionalmente con la gente y generar conversación.
- Impulsar reflexión y cambio, mostrando que reconocer a las mujeres en la ciudad es un paso real hacia una Barcelona más justa.